Un síntoma que puede tener múltiples orígenes
Las molestias cervicales pueden relacionarse con sobrecarga muscular, cambios degenerativos, traumatismos, alteraciones articulares o compresión de estructuras nerviosas. También pueden aparecer después de un accidente o como consecuencia de dolor por lesiones. En algunos pacientes, el dolor cervical forma parte de un cuadro de dolor persistente o evoluciona hacia un dolor crónico cuando no recibe un tratamiento oportuno. Además, ciertas enfermedades como la fibromialgia o el dolor por artritis pueden provocar molestias en la región cervical junto con otras áreas del cuerpo.


